“Está dando palos de ciego; tal parece que no sabe como hacer su trabajo, o no quiere hacerlo bien con un determinado propósito”, externaron los exregidores Mario Gárate Macías y Ceferino Romero Saucedo, involucrados en una acusación de haberse confabulado para vender un predio en donde se ubica la Biblioteca Octavio Paz, de la colonia Lucio Blanco, en forma ilegal, de acuerdo a la denuncia que formuló el fiscal municipal, ante el Congreso.
El Síndico Procurador está incurriendo en una grave irresponsabilidad, que pone en entredicho su trabajo, y en tela de juicio la administración que encabeza el alcalde Hugo Torres Chabert, porque pareciera que este tipo de acusaciones, solo tienen propósitos de revanchismo político, expuso el exregidor Ceferino Romero, expresidente de la Comisión de Legislación y Gobernación del IV Ayuntamiento.
Explicó que en el propio cuerpo del dictamen en donde se aprueba la venta del predio en donde se ubica la biblioteca Octavio Paz, en la colonia Lucio Blanco, se explica con claridad que la operación que se hizo con representantes de la empresa Sharp, no incluye las áreas que se encuentran construídas; esto significa que lo que autorizó el cabildo para su venta, fue el terreno aledaño, no la biblioteca, así que no hubo ninguna responsabilidad administrativa por parte de los integrantes del III Ayuntamiento.
“Si alguien se quiso pasar de vivo después, y adjudicarse también el edificio de la biblioteca, no es problema de los exregidores, sino de las actuales autoridades, a las que les corresponde, en todo caso, aclararle a los compradores, que lo que adquirieron y lo que autorizó el Cabildo para su venta, fue solamente el terreno, no la biblioteca”, agregó Romero.
Sostuvo que a todas luces, la solicitud de juicio político que presentó ante el Congreso, el Síndico Arístides Valdespino, tiene otros propósitos de revanchismo político, pues además de que está fuera de tiempo, no tiene fundamento jurídico alguno.
La solicitud de juicio político presentada por Arístides Valdespino Arévalo, no resiste ni el más mínimo análisis jurídico, pues ni siquiera nos otorgó a quienes fuimos regidores, el derecho de defensa.
Si nos hubiera citado para exponer nuestros argumentos, le hubiéramos mostrado la parte del dictamen en donde se autoriza la venta del terreno, y la parte que dice “no se incluye área construída”, documento que fue inscrito incluso ante el registro público de la propiedad, por lo que ni siquiera hay fundamento para que la empresa que adquirió el predio alegue derecho de propiedad sobre la biblioteca.
“Yo no se si es o se hace (tonto), pero evidentemente, está mal el procedimiento del síndico; igual decía que me iba a inhabilitar y que no iba a poder desempeñar cargo público en el gobierno, y mira, aquí estoy, chambeandole duro en Desarrollo Social”, agregó Romero.
Por su parte, el también exregidor Mario Gárate Macías, pidió al Síndico Procurador, y al alcalde Hugo Torres Chabert, ponerse a trabajar, y dejar de lado el revanchismo político.
En opinión de Gárate Macías, la solicitud de juicio político presentada por Arístides Valdespino, únicamente es un afán de ganar notoriedad.