
El Congreso de Baja California aprobó este miércoles, en sesión extraordinaria con mayoría panista y el voto de dos diputados del PRI, el dictamen que refrenda el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
Entre gritos de "violadores de derechos humanos", y "fundamentalistas", entre otros, grupos de homosexuales provocaron la suspensión de la sesión, mientras que con mantas y pancartas reclamaron un derecho para unirse en "matrimonio".
El dictamen 251 de la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales, leído a nombre de la Comisión del Régimen Interno y Prácticas Parlamentarias, agregó un párrafo al artículo séptimo de la constitución local que restringe esa unión.
En la discusión, la perredista Ana María Fuentes, calificó de retrograda la reforma, acusó de fundamentalistas a sus compañeros legisladores, y se pronunció por el respeto a lo que estableció la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre este tipo de uniones.
Dijo que en Baja California, nuevamente a pesar de estar a un lado de Estados Unidos, "algunas personas ostentan una visión fundamentalista y autoritaria" que atenta contra el Estado laico.
El panista Juan Manuel Molina, expresó que el estado de derecho establece al matrimonio como la unión del hombre y la mujer, y también se debe respetar el derecho de quienes piensan distinto que los grupos homosexuales.
Los priistas Enrique Acosta Fregoso y Humberto López Barraza, asistieron a la sesión y votaron junto con los panistas, ya que su partido los dejó en libertad de asistir y votar, y reiteraron el respeto a la institución del matrimonio como célula de la familia.