**El
Congreso no aprobó que fuera obligatorio el
pago de los verificentros para trámites de placa y el Gobierno del
Estado no está respetando el cobro del 50%
respecto al 2013
**Subirá
de nuevo Dávalos tema de los
verificentros a la Junta de Coordinación Política
**Baja
California vive los tiempos de Santa Anna con el cobro de impuestos absurdos
“Ni la Gente Manda y tampoco hay Mucho Corazón
en el Gobierno del Estado”, toda vez que
sin miramiento alguno exige de manera obligatoria el documento de verificación
vehicular como requisito para que los
ciudadanos hagan el canje de placas 2014
cuando el Congreso aprobó otra cosa, aseveró el diputado del PRD, Roberto Dávalos Flores.
El
perredista quien votó en contra de la medida,
dijo que este tema de nuevo pedirá se
someta a la revisión de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) a fin
de frenar este agravio netamente recaudatoria, pues el Congreso aprobó que no iba a
ser obligatorio presentar el
documento para los trámites de placas y
que se cobraría el 50% menos que en el 2013.
De
nuevo
hizo un llamado a las fuerzas
políticas que votaron a favor de la
regulación de los verificentros (PAN, PANAL, MC y PES) así como a las
que se abstuvieron de votar (PRI y Partido Verde), para que
actúen con responsabilidad y en defensa
de los ciudadanos.
“El pueblo de Baja California, se está viendo
agraviado por una escalada de impuestos como el que aplicó Peña Nieto al
homologar el IVA en la frontera. Ahora el
Gobierno del Estado “se saca de la manga” el cobro de los verificentros y los suma a los altos cobros en las licencias, la
expedición de cartas de no antecedentes penales, la carta de persona no
inhabilitada, etc, etc.”, es demasiado, dijo.
Dávalos
Flores,
dijo que el actual gobierno está protegiendo a un vival como Jorge
Kahwagi Macari quien tejió una red
en el Estado apoyado por el ex alcalde Jorge Ramos Hernández entre
otros para que le ayudaran a obtener las concesiones para los
verificentros y ser ellos los principales beneficiados en este
negocio disfrazado de cuidado al medio ambiente, lo que es un engaño y
una
extorsión al pueblo de Baja California.
El
legislador del Partido de la Revolución
Democrática, sostuvo que los
estándares de contaminación para justificar este “atraco” a los
ciudadanos en la entidad son falsos, pues para empezar los equipos que utilizan
para revisar los vehículos son obsoletos, provienen de los que desecharon en el
Distrito Federal y además la mayor contaminación que existe en el Estado es en Mexicali y no precisamente
es la de los automóviles sino el polvo,
la de los autos representa solo el 0.5%.
Indicó
que
los cobros en los verificentros ni
siquiera están regulados, pues dependiendo el modelo es el cobro los
cuales oscilan entre los 260 pesos hasta los 500 pesos o más
incluso ha habido casos documentados de propietarios de vehículos 2014
que no pasan la prueba de
verificación y tienen que pagar, lo que es verdaderamente un “robo en
despoblado” con la complacencia de las autoridades del Gobierno Estatal.
Dávalos
Flores, coincidió con el reconocido ambientalista Carmelo Závala, quien dijo
que el gobierno del estado está perdiendo una gran oportunidad para un verdadero programa integral de
cuidado al medio ambiente en donde se
sienten en la mesa todos los actores sociales como el sector transporte,
autoridades municipales para que se tomen acciones con respaldo y apoyo de los
ciudadanos y no puras cuestiones de carácter recaudatorio.
Indicó
que José Carmelo Závala, hace días hizo
una crítica contundente al criticar que el decreto que venció el pasado 28 de
diciembre haya quedado prácticamente igual, pues los propietarios de
automóviles podrán renovar su tarjeta de circulación pagando el trámite de
verificación, aunque no aprueben la revisión, lo cual es un absurdo porque se
desliga la calidad del aire y se desnuda un espíritu que solamente hará que los
verificentros recauden más.
Por
último Indicó que pareciera que baja California vive los tiempos del ex
presidente Antonio López de Santa Anna, quien cobró impuestos absurdos
cobrando un peso de impuesto a cada
hotel, pulquería, café o fonda de una sola puerta, tres por cada una de las
demás; cinco pesos por coche, carreta o carruaje de cuatro asientos, dos pesos
y medio por los de dos sillas, y un peso mensual por cada perro y otros dos por
cada caballo y de silla de montar.